Lluvias de estrellas: cómo ver estrellas fugaces

Las lluvias de estrellas encierran uno de los misterios más grandes de nuestro universo porque algunas de ellas pueden observarse todos los años y esto lleva a preguntarnos si es que alguien desde el otro extremo del universo las arroja para que podamos verlas.

Esta sería por supuesto una correlación más de ciencia ficción que científica, pero no por ello deja de ser una pregunta valida.

Lo cierto es que las lluvias de estrellas existen, sean periódicas o no, pero siempre están allí para captar nuestra atención y poder deleitarnos con ellas.

Qué es una lluvia de estrellas

No es más que una serie de cuerpos astronómicos que ingresan a nuestro sistema solar y que, al establecer una interacción con el viento solar se activa su superficie.

Por lo tanto, estos cuerpos celestes se hacen visibles al ojo humano y son clasificados como lluvia de estrellas.

Por qué ocurren las lluvias de estrellas

Las lluvias de estrellas ocurren cuando fragmentos de partículas de polvo y rocas espaciales dejan la órbita de un cometa para incursionar en la órbita de la Tierra. Es justo en ese momento se volatizan y producen un efecto luminoso.

En última instancia a esto se le denomina meteoro.

Cuáles son las características de las lluvias de estrellas

Algunas de las características que componen una lluvia de estrella son;

  • La estrella fugaz o meteoro es el principal componente de la lluvia de estrellas.
  • Volatilidad que se produce al impactar con la atmosfera de terrestre.
  • Un gran número de meteoros la componente.

Cómo se forman

Son necesarios dos elementos para que una lluvia de estrellas se pueda formar:

  • Un cuerpo astronómico sólido que encuentre fuera de la atmosfera de la Tierra.
  • La atmósfera que produce la interacción con este cuerpo celeste.

El principal detonante para que esto pueda resultar, es la interacción gravitacional entre el meteoro y el planeta que los atrae hacia el interior y es lo que produce el impacto con la atmosfera.

Cuando el objeto astronómico logra chocar con nuestra atmósfera, se produce una fricción entre este y la atmosfera y es lo que produce las llamas que cubren al meteoro.

Se ha estimado que los meteoros pueden alcanzar temperaturas superiores a los 5 000º C, pero la densidad de la atmosfera suele desintegrarlos antes de que impacten con la Tierra.

Finalmente, lo que se observa es los meteoroides encendidos que dejan una estela de luz y humo a su paso. Esto es lo que se denomina una lluvia de estrellas.

Tipos de cuerpos celestes que conforman una lluvia de estrellas

Básicamente se clasifican en tres tipos y que varían de tamaño según su interacción con la atmosfera e ingreso a la tierra.

De acuerdo con algunas estimaciones, estos tienen entre 0,1 m y 50 metros. Mientras que, un objeto más grande que eso se clasifica como un asteroide o cometa y algo más pequeño sería polvo cósmico.  

El brillo es un factor que se encuentra directamente relacionado con el tamaño, así como los elementos químicos que contiene.

Al respecto, se tiene tres clasificaciones de cuerpos astronómicos:

  • Bola de fuego: estos objetos presentan una intensidad luminosa superior a la Luna llena y se miden dentro de la magnitud < -12,6. Según se cree, este tiene un tamaño equivalente al de una manzana y levemente más grande.
  • Bólido: si el objeto tiene una intensidad luminosa mayor que la de Venus < -2,9), se estima que puede tener el tamaño de una nuez.
  • Estrella fugaz: si la luz es inferior a la del bólido > -2,9 quizás tenga el tamaño de un grano de arroz.

Colores característicos de los meteoros

Los meteoros que conforman una lluvia de estrellas también se clasifican con base al color que desprenden tras su impacto con la atmosfera de la Tierra.

Esto se puede apreciar a simple vista, pero se logra identificar con mayor precisión mediante la fotografía. A la vez, estos colores indica el tipo de elementos químicos que componen el meteoro tales como;

  • Anaranjado: Sodio.
  • Amarillo: Hierro.
  • Verde: Magnesio.
  • Violeta: Calcio.
  • Rojo: Nitrógeno y oxígeno.

Sistema usado para dar nombre a las lluvias de estrellas

Para lograr dar nombre a las lluvias de estrellas se utiliza un sistema bastante simple que inicia con el origen del cual procede el meteoro o conjunto de meteoros.

A esta ubicación hipotética se le denomina “radiante” y no es del todo preciso, pero contribuye a determinar por lo menos la dirección de la cual vino la lluvia de estrellas.

  • Si procede en dirección de la constelación de Perseo, el nombre asignado será Perseidas.
  • Desde las coordenadas de la constelación de Géminis, se denominarán Gemínidas.

De igual forma, se puede asignar el nombre por las coordenadas que tiene la estrella que permite asociar su origen como la lluvia de estrellas Alfa Centáuridas por estar relacionadas con α Centauri.

Otro ejemplo son las lluvias de estrellas Delta Acuáridas que vienen desde la estrella δ Aquarii.

A la vez, si esta lluvia de estrellas procede de una constelación que aún no se encuentra catalogada, el nombre que recibirá sería Cuadrántidas que refiere una constelación actualmente no reconocida de Quadrans Muralis.

En pocas palabras, el nombre estará relacionado con la zona del cielo que está alineada a su dirección de procedencia, aunque realmente no venga de allí.

Las lluvias de estrellas más importantes

Existe un grupo de lluvia de estrellas que se pueden observar todos los años y son objeto de fascinación para los aficionados de la astronomía.

Algunas de ellas son;

Cuadrántidas

Debe su nombre a la constelación actualmente no reconocida y que fue nombrada por Joseph Lalande como “Quadrans Muralis” se estima que surca nuestros cielos entre el 1 y 5 de enero.

Líridas

Su ubicación está relacionada con la constelación Lyra y pasa cada año entre el 16 y 25 de abril.

Perseidas

Según estima su cuadrante o radiante procede desde las Perseidas y se puede observar entre el 11 al 13 de agosto con fecha límites desde 16 de julio y el 24 de agosto.

Dracónidas

Debe su nombre al meteoro con el que están relacionadas el cometa periódico 21P/Giacobini-Zinner, “cabeza de dragón” su paso se produce entre el 6 y 10 de octubre.

Oriónidas

Su radiante se relaciona con la constelación de Orión y se tiene previsto que pasa hacia el 2 de octubre y 7 de noviembre.

Leónidas

Pasan entre el 15 al 21 de noviembre.

Gemínidas

Surcan nuestro sistema solar desde el 7 al 17 de diciembre.

Cómo observar una lluvia de estrellas

Para lograr observar las lluvias de estrellas no se requieren de instrumentos especiales y las recomendaciones básicas son;

  • Alejarse de luces de ciudades para lograr tener un cielo nocturno que nos permita visualizar la lluvia de estrella.
  • Observar desde una montaña o bosque que obstaculice las luces de la ciudad.
  • El mejor lugar oscuro posible.

Debes recordar que mientras más oscuro, podrás observar mejor las estrellas fugaces más débiles.

Conclusión

Si aún no has logrado ver una de estas lluvias de estrellas, es el momento para que todo en tu vida cambie y las preguntas empiecen a llegar en tu vida, ¿de dónde son? ¿por qué están aquí? ¿algún día lograrán dañar nuestro planeta tierra?

Pero lo más importante es que a pesar de todas las preguntas sin respuestas, podrás deleitarte con este fenómeno estelar que cada año es visible desde nuestro planeta Tierra.